Sunday, February 19, 2006

Relaciones sociales: ese maldito enigma.

Pues sí Isthar, a veces el problema está en esperar; en esperar e idealizar. Cuando leo esos post en los que te sientes decepcionada, dolida, engañada o usada no puedo evitar verme, de algún modo, reflejedo; y percibo, que al igual que a mí, es posible que las relaciones sociales y las amistades te cuesten, te pesen y a veces no consigas comprender.

Pero eso, niña, es porque esperamos, porque idealizamos, porque creamos una imagen en nuestra cabeza con lo poquito que nos han dado y lo mucho que nosotros hemos puesto, y cuando esa imagen no se realiza, cuando las cosas no suceden como imaginamos que debieran de suceder en una amistad tal nos desairamos y no comprendemos en qué demonios hemos fallado, o si hemos sido nosotros y no el otro. No solo es estúpido niña, sino injusto.

Las personas, como bien sabes, tienen sus luces y sus sombras, y uno debe de aceptar eso, pero no hablo de los defectos de las personas que la Bella y su Bestia ya nos ayudaron a comprender, no, hablo de esas personas a las que nuestras muestras de cariño no les dicen nada, a los que nuestros afectos caen en pozo hueco, a los que no traspasamos la piel, a los que no transmitimos por mucho empeño que pongamos. A veces pedimos que los demás nos den lo que damos, o al revés, tratamos de dar a los demás lo que nos gustaría que nos diesen a nosotros, y eso es un tremendo error. Por poner un ejemplo:
Jaimito y Pepito son amigos. Jaimito es de esos que entiende la amistad como un día a día, en el que las llamadas y las visitas cuentan, acordarse de los cumpleaños, los detalles y las sorpresas son importantes; necesita sentirse acompañado, querido y arropado a cada momento.
Pepito, por el contrario, cree que la amistad es confianza, libertad e independencia. Que no importa lo lejos que uno ande de su amigo siempre que tenga la seguridad de saberlo fiel, no presta atención ni a las llamadas, ni a las visitas y mucho menos a los cumpleaños. Para él la amistad es respeto e independencia por encima de todo.
Ahora bien, pasa el tiempo y Jaimito se enfada porque no comprende porque siempre tiene que ser él el que llama a Pepito, cómo después de tantos años no se acordó de su cumpleaños, porque esa pasividad y esa lejania. Por su puesto Pepito se vuelve loco tratando de entender qué demonios ha hecho mal, que cojones le pasa a Jaimito, que a veces se porta como una madre, todo el día llamando.... Esto, un fantasía como otra cualquiera, pero que pasa a diario.
Jaimito no se dio cuenta de observar a Pepito, pues por lo general, lo que una persona te da es lo que pide. Y Pepito cometió el mismo error. Su amistad se fue a la mierdad porque ninguno de los dos supo entender que a veces, la misma intensidad de amor, no conecta en las formas.

Lo que te quiero decir (y sin saber qué demonios te ha pasado y simplemente hablando del tema en general) es que a veces las personas se acogen a nosotros porque en un momento de sus vidas creen necesitarnos, o se encariñan de veras, pero quizás no sean como nosotros, quizás no entiendan todo el cariño que ponemos, o no vean que hacen daño. No a todo el mundo se llega Ish, por muy bien que te portes, y hay gente que siemplemente no te necesita, o no conectaste como creíste; y hay que permitir que esas personas se marchen, escojan a otros, que ni si quiera guarden un bonito recuerdo. Para ti fue la hostia, para ellos un chiquilla más.
¡Cuánta gente que depositó mil esperanzas en ti, en mí, cayó en decepción si que nos diéramos cuenta!. Un puñadito, seguro.

No nos traicionan Ish, tampoco nos engañan, es simplemente que es complejo, y uno no comprende porque si lo dispuso todo para que funcionase perfecto las cosas no marchen. Por suerte las verdaderas traiciones son como los verdaderos amores, a penas hay un par en la vida, y cuando ocurren jamás se olvidan. La gente se cruza y se descruza, conectan un tiempo, luego se sueltan, y es importante entender y dejar que fluya. Que si hoy te serví de cobijo quedate a mi lado, y si mañana te prefieres marchar sin dar ni las gracias vuela ave, vuela, que para el cielo no hay barreras. Y claro, por supuesto que duele, pero insisto, la gran mayoría de las veces - al menos en mi caso - la película me la monté yo. Aunque hubiese promesas y palabras bellas, uno debe de saber que ciertas noches o ciertos momentos de la vida se dicen cosas que son etéreas, que son reflejo del éxtasis del momento; y después de lo de los Reyes Magos deberiamos de tener claro que no hay que creerse todo lo que nos digan.

Por eso niña, y esto te lo he dicho mil veces, hazte fuerte dentro, donde la verdadera Ish jamás se traicionará, gustate y quierete, de tal forma que no te importe que los demás correten de un lado a otro siempre que a ti te pueda quedar tu yo interior. Sábete tu mejor compañera y podrás entender a los demás con elegancia y con sabiduría, comprendiendo que la gente cambia, pero con la certeza de que tú eres fuerte, de que jamás te abandonaras, y bien puede caerse el mundo en mil pedazos que mientras quedes tú contigo nada irá mal.
Eso es importante Ish, porque la gente está de paso, pero tú siempre estarás contigo misma, y si alguien tienes que mimar, si con alguien tienes que dejarte la piel que sea contigo; con los demás, por lo general, las conexiones surgen solas...

En fin Istharcilla, palabras que me digo para aprender a dejar a los demás correr como el viento sin que sientan mi amistad o mi cariño como una figura de cristal que teman romper. Lo que siempre dice mi madre, hay que ser muy valiente para querer, pero hay ser aún mucho más valiente para dejarse querer. Pues eso.

(Ves, era tan largo que no solo iba a quedar desmesurado en un solo comentario sino que además no me daba tiempo a escribirlo en ese momento.)

3 Comments:

Blogger vikon79 said...

Relaciones sociales... familia, amistad, compañeros.
Hay un punto en nuestra vida en la que nos dá la luz del astro Sol, cuando nacemos, cuando dejamos la caja marabillosa de nuestra madre, de mi madre, donde me sentía tan protegido y seguro, tan callado en el absoluto silencio del infinito, de la nada y el todo unido por la placentera existencia de la vida.
Y vemos la luz, la luz y el enorme campo de juego, nuestro Mundo, el gran Mundo y nuestro pequeño Mundo, donde también está ese intrépido Mundo Social.
Nos puede costar tanto como poco el poder ser conscientes del verdadero valor que tiene nuestro paso por este mundo, en donde tropezamos con 5, 100, 1000 personas más como nosotros, soltados en este gran patio de juego hasta que termine el recreo.
Hay gente que me cae mal a primera vista a una distancia de 10 m., gente simpática, gente que me transmite buena energía, buenísima, buena, indeferente, mala. Gente que por circunstancias hemos compartido aficiones, charlas, momentos. Y de todos ellos aprendemos y coleccionamos experiencias. Y entonces llega el punto donde, no todos tenemos el mismo punto de vista; es decir, tengo amigos, que desde siempre, hemos tenido conversaciones, que hemos sido capaces de retomar y seguir con ellas con intervalos de años; amigos con los que solo hacía falta vernos para darnos el abrazo y recordarnos que "no me olvido de ti", amigos de una afición en común, amigos con dos o tres aficiones en común; amigos que casi nos veíamos el uno en el otro; y amigos casi forzados. Y de estos últimos son los más complicados; porque son de los que te aportan tanto de bueno como de malo; siguen unas pautas fidedignas de amistad; es decir te contabiliza las atenciones, los actos y reacciones que puedes llegar a hacer durante todo un día, (que no son pocas), ímagínate a largo plazo; y estás casi a exámen contínuo ante su mirilla. Por el otro lado, sigue igualmente sus pautas, no dejándote, o intentando no dejar de lado ni un resquicio que pudiera hechar por alto su propia "tesis de amistad".
Tiene tanto de bueno, como de malo; me incomoda enormemete, por no decir que me jode que me hagan sentir que tengo que hacer algo poque simplemente así lo hace él también, porque así lo cree; al igual que a veces me corroe la dejadez de otros. Es tan así, simplemente así, que perderiamos todo nuestro tiempo y energías tan inútilmente como si peleásemos por la forma circular del sol y el color del cielo.
Confieso que he perdido de esta manera mi tiempo; y energías; porque conozco a gente de todo ese tipo; y hasta que no me llegue mi último soplo, seguiré descubriendo, tropezándome y coincidiendo con todo variopinto humano que haya tendio la "suerte" de apearse en este gran patio. Y solo soy capaz de dar un aviso para los que acaban de desembarcar; y les diría como a cual niño que sube por 1ª vez al atobús escolar; "ten cuidado, no te juntes con los niños malos, y sé bueno", todo lo demás, está ya simplemente ahí, y depende de tí que lo disfrutes. Escoje, coje lo que te gusta, y escupe lo que pruebas y no te guste; te podría sentar mal.

7:41 PM  
Blogger Niño Melón said...

"Las vidas, caminos que se cruzan y luego vuelven a separarse" cantaba Manolo García. Y por uno de esos azares de la vida. De enlace a enlace, de comentario a post... etc, he llegado hasta aquí, y debo decir que me ha gustado. Mucho.

Chapeu! que dirían los franceses.
Se lee genial.

Saludos

3:12 PM  
Blogger lineasdesordenadas said...

Pues yo no sé muy bien cómo he llegado hasta aquí,pero me ha sorprendido mucho porque justamente ayer comentaba muchas cosas de las que escribes con una amga. No sé si llevarás a la práctica todos los consejos que das, porque ya se sabe que darlos es más sencillo que luego realizarlo si es a ti a quien te pasa. De todas formas, me ha encantado el texto, transmite fuerza, ójala algún día aprenda a vivir con esa filosofía; reconozco que lo estoy intentando hace tiempo, pero cuesta...un beso!

5:00 AM  

Post a Comment

<< Home